Rosario para difuntos
El rosario para difuntos es el Rosario de siempre, ofrecido por el alma de alguien que murió. Se reza en el velorio, en cada noche del novenario y en los aniversarios, y después de cada misterio se pide por la persona con la oración por los difuntos.

El rosario en PDF, para el velorio o el novenario
Todas las oraciones y los misterios en dos páginas para imprimir, con un espacio para el nombre de la persona.
Descargar el PDFCómo se reza, paso a paso
Empieza con la señal de la cruz y el Acto de contrición
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
Ofrece el rosario
Con tus palabras, ofrécelo por el alma de la persona, diciendo su nombre: «Te ofrecemos este rosario por el alma de…».
Reza el Credo, un Padre nuestro, tres Avemarías y un Gloria
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Reza los cinco misterios
En cada uno: anuncia el misterio, reza un Padre nuestro, diez Avemarías y un Gloria, la oración de Fátima y la oración por los difuntos.
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Dale, Señor, el descanso eterno
Dale, Señor, el descanso eterno, y brille para él (ella) la luz perpetua. Descanse en paz. Amén.
Termina con la Salve
Muchas familias rezan también las letanías de la Virgen.
Salve Regina
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Encomienda a la persona una vez más
Dale, Señor, el descanso eterno (como arriba)
Por los fieles difuntos
Que su alma y las almas de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén.
Señal de la Cruz (como arriba)
Si rezan por varias personas, la oración por los difuntos se dice en plural (ellos, descansen).
Muchos rezan también la oración de santa Gertrudis por las almas del purgatorio.
Los misterios de cada día
Se rezan los misterios que tocan ese día de la semana.
Misterios Gozososlunes y sábado
- La Anunciación
- La Visitación
- El Nacimiento de Jesús
- La Presentación en el Templo
- El Niño Jesús hallado en el Templo
Misterios Luminososjueves
- El Bautismo de Jesús en el Jordán
- Las bodas de Caná
- El anuncio del Reino de Dios
- La Transfiguración
- La institución de la Eucaristía
Misterios Dolorososmartes y viernes
- La oración en el Huerto
- La flagelación del Señor
- La coronación de espinas
- Jesús con la cruz a cuestas
- La crucifixión y muerte de Jesús
Misterios Gloriososmiércoles y domingo
- La Resurrección del Señor
- La Ascensión del Señor
- La venida del Espíritu Santo
- La Asunción de María
- La Coronación de María
El novenario
El novenario son nueve días seguidos de oración por la persona que murió, casi siempre con el rosario, en casa o en la iglesia. Empieza poco después de la muerte, y muchas familias lo cierran con una Misa.
Rezamos por los difuntos porque la Iglesia enseña que quienes mueren en amistad con Dios, pero todavía necesitan purificarse, reciben ayuda de nuestras oraciones, sobre todo de la Misa. Cada 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos, toda la Iglesia reza por ellos.
Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1030-1032
En noviembre la Iglesia recuerda a sus difuntos. Rosal lo explica en familia: el Día de Muertos y Todos los Santos: qué celebra la Iglesia.