Oraciones para pedir fuerza

Cuando estás agotado, la respuesta cristiana no es sacar más fuerza de ti, sino apoyarte en la de Dios. Estas son las palabras que los cristianos han rezado durante siglos cuando ya no podían más.

«Todo lo puedo»

Todo lo puedo en aquel que me conforta, esto es, en Cristo.

Fuente: Biblia de Torres Amat (1825), ortografía actualizada, Filipenses 4, 13

Salmo 23 (22)

El Señor me pastorea, nada me faltará.
Él me ha colocado en lugar de pastos: me ha conducido junto a unas aguas que restauran y recrean.
Convirtió a mi alma. Me ha conducido por los senderos de la justicia, para gloria de su nombre.
De esta suerte, aunque caminase yo por medio de la sombra de la muerte, no temeré ningún desastre; porque tú estás conmigo. Tu vara y tu báculo han sido mi consuelo.
Aparejaste delante de mí una mesa abundante, a la vista de mis perseguidores. Bañaste de óleo o perfumaste mi cabeza. ¡Y cuán excelente es el cáliz mío que santamente embriaga!
Y me seguirá tu misericordia todos los días de mi vida; a fin de que yo more en la Casa del Señor por largo tiempo.

Fuente: Biblia de Torres Amat (1825), ortografía actualizada, Salmo 22, 1-6

«Venid a mí»

Venid a mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré.
Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis el reposo para vuestras almas.
Porque suave es mi yugo, y ligero el peso mío.

Fuente: Biblia de Torres Amat (1825), ortografía actualizada, Mateo 11, 28-30

La fortaleza es uno de los dones del Espíritu Santo. Rosal lo explica en familia: los 7 dones del Espíritu Santo.

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